GARBANZADA (que se avecina temporal…)

IMG_2607Se avecina temporal en las Islas Canarias para los próximos días. No me digan ustedes que cuando vemos el tiempo así, no les apetece un plato de cuchara… Dicen que la lluvia y el viento serán tremendos. La lluvia y más aquí en las Islas nunca es de más, así que bienvenida sea y que por Dios no cause ningún destrozo. Lo del viento será más complicado y parece que si hay algún valiente para salir a la calle, mucho me temo que deberá ponerse piedras en los zapatos. Pero como todo tiene su lado positivo, nosotros, los menos aventureros que nos quedemos en casa, viendo la lluvia tras los cristales (que es preciosa esa estampa), a coger calderos y cucharas de palo, que las garbanzas son las compañeras perfectas para calentar la casita y las barriguitas que viven en ellas. Esta receta me la dio mi madrina. Podría estar hablando de ella mi vida entera porque es única y genuina. Amiga de mi madre desde la más tierna infancia de ambas. Desde antes de nacer, mi madre me confío a ella y a medida que pasa el tiempo entiendo cada día mejor, porque fue ella la elegida. No ha habido circunstancia importante en mi vida que no me haya apetecido compartirla con ella, con María Isabel, mi madrina. Imagínense si la vida nos ha ido uniendo que a su capricho y por casualidad, llegamos a trabajar juntas durante 12 años seguidos para la misma empresa (claro que mi hermana la pequeña, dice que las casualidades no existen, que las cosas pasan por algo…grande pequeña Anita, tu eres muy grande) lo que pasa que durante 12 años, ella siempre fue jefa y yo siempre fui india y todavía lo sigo siendo. Ella ya se jubiló (más que merecido descanso) y la echo en falta a diario, aunque ella diría algo así al leer esto: – Y por qué no me llamas????. La verdad que la llamo poco. Ella misma me malacostumbró a estar siempre disponible para mí y eso nos pasa un poco a todos en la vida no?. Tenemos unos pilares básicos para nuestra existencia, son fuertes e inquebrantables, pero muchas veces perdemos el tiempo en cosas y personas más superfluas para nosotros y de las que podríamos prescindir, sin tan siquiera dolernos su ausencia. Y a las otras, a las que apilamos para que nos den oxígeno y poder seguir adelante, las llamamos cuando ya estamos moradas de asfixia. Mea Culpa. Eso me pasa con ella. Llevo mi día a día sabiendo poco. Puedo perder hasta 30 minutos de mi tiempo en pelarme con mi compañía telefónica por el importe de mi factura, pero no me paro 5 minutos y la llamo. Incomprensible pero cierto. Porque la quiero y sé que me quiere. Por que la añoro y la pienso más de lo que ella se podría imaginar, por que le consulto los temas más importantes de mi vida, ella es una mujer fuerte, dura como una roca. Una Margaret Thatcher en morena y guapa. Moderna, culta y melómana. Vivida y con perspectiva, directa, jamás dirá un rodeo para decirte algo. Pero sobre todas las cosas SINCERA. Sincera de verdad, de las que te lo dice aunque te duela, pero jamás ha dejado de ayudar a nadie a quien quiera y en quien crea. Es mi madrina, amiga de mamá, no hay consaguinidad por ninguna parte, pero la verdad cuanto me hubiese gustado tener un cuatro de su fortaleza y de su valentía. Pues esta es su garbanzada, les adelanto que es un poco como ella: plato rotundo, consistente y que te llena. Pero tampoco lo olvidarás.

INGREDIENTES:

Adelanto que la hice como para 8 personas. Aunque ese día éramos 6 en casa. Aproveché y congelé y este finde, con este temporal la liquidaremos definitivamente mi chico y yo.

1 Paquete de garbanzos, puestos en agua fría desde la víspera. Mínimo la noche antes de hacerlos.

1 Compango (así lo diría Nieves, una amiga Asturiana) esto es un chorizo de hacer de comer, una morcilla (no dulce) y un trozo de bacon.

2 vasos tamaño agua, de salsa de tomate casera (ya les dije que hicieran y tuvieran congelada, se usa en infinidad de platos)

1 vaso tamaño de los de agua de cava (ya les explicaré más adelante el por qué)

Agua

Sal gorda

1 hoja de laurel

4 Cebollas grandes

Aceite de oliva

VAMOS EMPEZANDO QUE YA SE NOTA EL FRÍO….

Pondremos los garbanzos en remojo la noche antes en agua fría. Hay que hacerlo en un bowl bastante grande porque los garbanzos se hinchan y habrá que volver a poner agua por la mañana, antes de empezar a cocinarlos.

Cortaremos la cebolla en trozos pequeños, las cuatro y las ponemos en un caldero grande y con fondo con un buen chorro de aceite de oliva.

IMG_2608Cuando la cebolla ya esté transparente, incorporaremos el trozo de bacon sin partir.

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Lo dejaremos hacerse unos 5 minutos para que vaya soltando sabor. Pasados los 5 minutos, incorporaremos el chorizo en trocitos.IMG_2611Dejaremos a fuego medio un ratito, hasta que veamos que el chorizo ha ido soltando la grasa y el pimentón y la fritura vaya cogiendo esa color rojo. Ya el olor en este punto impregnará toda la cocina y olerá como las casas de nuestras abuelas. Cuando lleguemos a este punto, escurrimos el agua que le pueda quedar a los garbanzos y los incorporaremos al caldero. Los saltearemos a fuego medio unos minutos, sin dejar de darle vueltas para que se impregnen de la fritura.

IMG_2616Justo después incorporaremos los dos vasos tamaño agua, de salsa de tomate procurando que esta sea casera porque le dará un sabor único al conjunto. Removeremos y mezclaremos bien, uniendo fritura, garbanzos y salsa de tomate.

Este tarro equivale al tamaño de dos vasos de los que se usan para beber agua

Este tarro equivale al tamaño de dos vasos de los que se usan para beber agua

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AAhora echaremos agua (buena, no del chorro) que cubra más que la altura de los garbanzos. IMG_2618Mantendremos la comida al fuego durante bastante tiempo (son al menos 2 horas) y siempre a temperatura media (mi vitro va de 1 a 9, yo la cocina al 6) y removeremos de vez en cuando. Para realzar el sabor, añadiremos 1 vaso de cava (si no tenemos cava, puede ser vino blanco) pero mi madrina ha descubierto que con el cava, le sientan mejor los garbanzos (no sabe el por qué pero evita las posibles flatulencias) le da un sabor mucho más dulce y la hoja de laurel (toque maestro)…. Y el secreto está en el chof-chof que diría la artífice de esta receta….

Apreciaremos que a medida que pase el tiempo, el agua se irá consumiendo y mientras el garbanzo esté duro (habrá que tentarlo, expresión de mi abuela, esto es, ir probándolo) le iremos añadiendo agua, de vaso en vaso, que previamente habremos calentado. No se puede ir echando agua fría ni del tiempo.

IMG_2619Cuando haya pasado 1 hora y media de fuego, incorporaremos la morcilla también troceada, esto se hace al final porque la morcilla se deshace enseguida…. y a comer y a calentar el día con este plato.

IMG_2633La consistencia final, es que el garbanzo se mastica sin dificultad alguna y que el caldo se vuelve muy muy muy cremoso. Buen fin de semana y sacar los chubasqueros, porque los paraguas corren el riesgo de darse la vuelta con tanto viento. A ser felices!!!

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