APPLE STRUDEL

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Lo dulce nunca ha sido un sabor que me apasione. Hay cosas que me gustan pero la gran mayoría de ellas,  pasan desapercibidas para mis sentidos. No es así lo que me sucedió cuando probé este postre. Fue un auténtico flechazo, amor a primera vista y para siempre. Estudiaba en el instituto 3º de BUP. Empezando el curso abrieron una heladería que también hacía todo tipo de hojaldres a cual más espectacular. Aquel año subí kilos seguro. Cada recreo, cruzábamos la calle y nos íbamos derechitos a desayunar, el cafecito con leche y la mejor estrategia de marketing que he visto en mi vida. A las 11:30 sacaban los croissant calentitos. Era imposible resistirse a aquel olor. Ponías un pie en la calle y parecía que los croissant nos llamaban a gritos. Además por 100 pesetas (me estoy haciendo mayor), desayunabas como una reina y reponías fuerzas para las otras tres horas de clase. Nos poníamos en la mesa del fondo, siempre nos la dejaban reservada. Edel, Laura, Begoña, Jero yo misma y los agregados que fueran llegando disfrutábamos de las mejores tertulias que se pueden tener en la adolescencia. Desde que entrábamos a las 08:00 de la mañana al insti, estábamos deseando reunirnos durante el recreo. Allí, en aquella mesa se aplacaban y se ponían en común lo que a cada uno le pasara por su vida. Era terapéutico. Allí soñábamos con lo que sería cada uno el día de mañana. Se desataban las neuras contra los profesores más malignos y se planificaban los fines de semana. Todo esto en el mismo recreo, en la misma media hora. Sonaba el timbre y tropezábamos de nuevo con la rutina. De nuevo a clase. Pero siempre sabiendo que mañana habría otro recreo, habría otro ratito, otro croissant y otros buenos amigos con los que soñar en mañana y que te ayudaban a llevar el presente. Hoy seguimos siendo amigos. No nos vemos todo lo que nos gustaría, pero aquello desayunos dejaron recuerdos indelebles para mi archivo y esta receta que ahora les cuento. Un día, la chica que trabajaba en la heladería, nos invitó a probar un trocito de strudel (ya les dije que tenía estrategias de marketing súper eficaces). Yo al principio reacia iba a regalar mi porción, pero mis amigas me dijeron que no se me ocurriera. Se los agradeceré siempre. Nació el amor por este dulce. No solo es exquisito y delicado si no que además guardo recuerdos preciosos de mi adolescencia. Es probar un bocado y verme en la heladería, ver a mi amigo Jero leyendo el periódico e ilustrando al resto con sus debates políticos. Es ver a Begoña contar sus amores platónicos al más puro estilo sevillano: qué gracia y qué arte. Es ver a Edel ayudándonos con su sabios consejos a sobre llevar cualquier asignatura que se resistía o cualquier problema de la puñetera adolescencia. Es ver a mi Laura (más que una amiga, es una hermana) y sus historias, podrías estar escuchándola días enteros sin cansarte….. Es ver a Laura y a Jero enamorarse en aquella mesa, en presencia de todos y verlos hoy , tantos (bueno mejor algunos) años después juntos y con sus hijos. Como resistirse??? Será un postre que haga siempre. Sin duda alguna.

INGREDIENTES:

4 ó 5 Manzanas (que no sean las Fuji) con los demás tipos de manzanas, lo he hecho con todas y siempre queda bien.

2 Cucharadas soperas de azúcar moreno

2 Cucharadas soperas de Canela

1 Cucharada sopera de pan rallado

1/2 vaso de agua

1/2 vaso de los tamaño de agua, de pasas

1 Plancha de hojaldre fresco

Azúcar glas

Un poco de harina

1 Huevo

NO PODRÁN RESISTIRSE A LOS OLORES

La última vez que lo hice, mi hijo Pablo se quemó la lengua. No pudo esperar y con sus dedos y a escondidas, pellizcó el dulce. El gritillo que dio, me llevó a la cocina corriendo:- Mamá es que quiero postre de manzana, pero está caliente. Luego compensó y cuando ya estaba tibio se lo puse con bola de helado de vainilla y se olvidó completamente de que tenía la lengua quemada.

Primero pelamos las manzanas y las cortamos en cuadritos. Mientras vamos pelando y cortando las manzanas, ponemos en una sartén grande (haremos todo aquí poco a poco) la cucharada sopera de pan rallado y la vamos tostando.IMG_4058IMG_4059IMG_4060Cuando ya lo veamos tostadito, incorporamos los trocitos de manzana. Todo este proceso desde que incorporamos las manzanas, lo hacemos a fuego temperatura 4 (mi vitro va de 1 a 9) y  removemos.IMG_4061Salteamos la manzana con el pan dándole un par de vueltas e incorporamos las dos cucharadas soperas de azúcar morena.IMG_4064IMG_4065Damos otras vueltitas para repartir bien el azúcar e incorporamos las dos cucharadas soperas de canelaIMG_4066Volvemos a dar vueltas para que todo quede bien impregnado y se mezclen la manzana, el azúcar y la canela. Incorporamos ahora el medio vaso de agua.

IMG_4067Removemos bien y apreciamos que se van quedando los trocitos de manzana impregnados de una pasta marroncita. El olor ya es irresistible llegado a este punto.

Aprovechando el mismo vaso, para no ensuciar tanto, lo llenamos hasta la mitad de pasas y cubrimos de agua para que se rehidraten. Las dejaremos unos cinco minutos y pasado este tiempo, las incorporaremos al resto de ingredientes que están en la sartén, junto con el agua que las cubre también.

IMG_4069IMG_4070Toda esta mezcla la dejamos al fuego (temperatura 4) durante al menos 35 minutos, removiendo con cariño de vez en cuando. Apreciaremos que se va caramelizando y la pasta va subiendo el tono marrón.

Cuando hayan pasado 25 minutos, vamos encendiendo el horno, temperatura 200º calor arriba y abajo. Mientras se precalienta, iremos preparando la masa de hojaldre.

Colocamos sobre una superficie plana un poco de harina simple, para poder trabajar el hojaldre sin que se nos pegue. Sacamos la plancha de hojaldre del envoltorio y guardamos el papel en el que viene envuelto para después. Pasaremos un rodillo por encima de la plancha y la estiraremos un poco. no hace falta estirarla demasiado y con cuidado de no romperla.IMG_4071Pincharemos la plancha ligeramente con un tenedor para que nos se nos infle demasiado en el horno.

IMG_4072Cuando ya hayan pasado los 35 minutos de fuego del relleno del appel strudel que tenemos en la sartén, lo incorporamos a nuestra masa de hojaldre. Lo haremos desde el centro hacia los lados, dejando los bordes libres para poder enrollarlo con facilidad.

IMG_4073Ahora lo iremos enrollando, con cuidado de que no se nos parta. El sentido es a lo ancho. Iremos enrollando y apretando ligeramente para que el relleno quede bien repartido.IMG_4074IMG_4075IMG_4076IMG_4077IMG_4078Ahora lo colocaremos sobre el papel vegetal que habíamos reservado y dentro de una bandeja apta para horno. Una vez lo tengamos colocado, batiremos un huevo y con ayuda de una brocha o pincel de cocina, pintaremos con cuidado todo el rollo.IMG_4079IMG_4080IMG_4081Ya el horno debe de estar caliente, así que introduciremos nuestro appel strudel, a temperatura 200º calor arriba y abajo, durante 20 minutos.IMG_4082Y el resultado será este suave dulce de manzana. Crujiente por fuera y con un sabor intenso por dentro, a manzana y canela. Delicioso. Además la manzana queda algo crujiente lo que lo hace del todo  irresistible.

Dejaremos que se entibie a temperatura ambiente. Lo ideal es comerlo tibio y acompañado de una bola de helado de vainilla. Pero antes, espolvorearemos azúcar glas por encima, ese toque lo hace irresistible también a la vista. IMG_4083IMG_4085

¿A que apetece?????

¿A que apetece?????

Pues aquí tienen todas las pistas para dejar entrar el amor a sus paladares y transtornar a sus sentidos. IMG_4088

 

 

2 comentarios en “APPLE STRUDEL

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