SALPICÓN DE LANGOSTINOS

IMG_5756

Creo que en alguna entrada pasada ya les había contado que he dejado de ver y de escuchar las noticias por las mañanas. Prefiero escuchar música y hasta incluso me he arrancado unos pasitos de baile con mi hija mientras le hago la coleta para ir al cole. Sin duda como terapia funciona. Mi corazón se pone contento, mis hijos se parten de risa mientras yo simulo un play-back de Alejandro Sanz y su “No me compares”, mi chico se contagia de la alegría familiar y no me consta, pero seguro que algún vecino nos ha tomado por locos. Escucho la nueva de Carlos Vives y ese “Quiero casarme contigo” y mis caderas val al son más bailongo hasta la ducha. Salgo y Melendi también se ha propuesto casarse con “Tu jardín con enanitos” y entonces me siento la Rosa de España, sale mi chorro de voz (muy desafinado, demasiado diría yo) y le hago los coros mientras me pongo la crema hidratante, el desodorante y me cepillo los dientes (en este punto los coros se los hago en balbuceos)…. Mientras me visto llega Ismael Serrano y sus nuevas versiones sobre viejas canciones y me emociono. No hay momento en que no lo escuche y agradezca que en este mundo existan perosnas como él, coherentes, sensibles, talentosos y tan generosos como para compartir con el resto, lo mejor de si mismo. Ya subida a los tacones, cuando puedo ponérmelos, enfilo hacia el aparato mágico por el que salen esas voces y esos ritmos y nada más dar al botoncito off  empiezan a atropellarme en la mente,  la imparable cifra de parados en España, la entrevista de José María Aznar o con D. Quijote, ya no tengo muy claro que es lo que vi,  la impunidad de la que siempre gozan los mayores ladrones de la historia de esta país, eso sí, todos de guante blanco. Cansada de oír que todos provocamos esta crisis porque absolutamnte todos vivíamos por encima de nuestras posibilidades y es que generalizar, no es cosa cierta, pero acaso ¿ellos no?.   ¿Acaso los encargados de velar por nuestros intereses y los de todos, elegidos por sufragio universal no fueron los primeros que derrocharon lo que con esfuerzo recaudábamos entre todos?. ¿Acaso no nos hicieron creer que podíamos disfrutar, como si fuera un premio del Un, Dos, Tres: casa, coche y viaje, con notorias y hasta pesadas campañas de marketing,  agresivas en tanto en cuanto no había medio o soporte en las que no se anunciaran? ¿Acaso no nos convencían de que podíamos pagar tarde, mal y nunca unas cifras llenas de ceros que por mucho que yo trabaje hasta la edad que ahora decida el Gobierno, jamás la llegaré a obtener?. Ya está bien de hacernos creer culpables de esta situación. Yo no pienso permitíselos. Mi tiempo es mío y no voy a malgastarlo escuchándoles, no es que no confíe en la clase política española, es que hacerlo sería un acto de fé puramente espiritual y no son Dioses, así que me dedicaré a seguir bailando aunque sea a trompicones, a cantar con la música que me gusta escuchar, a meditar para prohibir que estos individuos y sus actos afecten a mi sentido común y más importante aún, a mi sentido del humor. Sí, desayuno con la incretidumbre cada día pero ya no me da miedo. Subo el volumen y bailo. Vendrá lo que tenga que venir pero si algo he aprendido es que no voy a volver a confíar en ellos. Nunca más. Y la historia nos ha demostrado que cuando las situaciones se radicalizan de tal manera lo que se propicia es que aparezca un punto de inflexión y se genere el principio del cambio. Sí,  confío en eso. Ellos no han sabido hacerlo y siguen sin saber, nuestro único pecado, porque si que tiene delito, fue darles nuestro voto a unos o a otros.  Mientras tanto, seguiré bailando.

Y cocinando.  Hoy este fresco y súper jugoso salpicón de langostinos. Es una receta de lo más sencilla, solo lleva el currito de tener todo muy picadito para que al llevarlo a la boca,  se mezclen todos los sabores a la vez en nuestro paladar. Además algún truquito tiene para que la cebolla quede crujiente pero sin picar en exceso. El colorido del plato es de lo más alegre y esto hace que se coma también por los ojos. Donde lo llevo triunfa,  así que también les estoy dando una idea para esas fiestas, asaderos o excursiones a las que hay que llevar algo y queremos que esté bien y se disfrute. Les grantizo que no defrauda. Y que además no sobrará nadita.

Ya saben a poner musiquita mientras empezamos el salpicón. Yo me veo cocinándolo mientras escucho alguna bachatita de Juan Luis Guerra y el resto del mundo, que se quede ahí afuera.

INGREDIENTES: (este lo hice para unas 15 personas y como guarnición, no como plato único)

2 Kg de langostinos cocidos. El peso es con cáscara incluída

2 Pimientos rojos

2 Pimientos verdes

1 Cebolla morada

1 Cebolla blanca, preferiblemente dulcita, así que cebolla de Gáldar que bien buenas que son.

8 palitos de sucedáneo de cangrejo o surimi

150 mml de Aceite de Oliva virgen

50 mml de vinagre de manzana

50 mml de vinagre de vino blanco

Sal gorda

VAMOS BAILANDO….

Antes de empezar a hacer nada, pelaremos los dos tipos de cebolla las partiremos en cuatro trozos y las pondremos de remojo en agua helada con un chorrito de aceite de oliva. Esto ayudará a que la cebolla pierda el amargor y el picor que a veces hace que renunciemos a comerla cruda. Además de esta manera se mantendrá crujiente hasta que la probemos. Reservamos así en remojo y seguimos con el resto de ingredientes.IMG_5720

Vamos pelando los langostinos y reservamos los cuerpos. Les aconsejo hacer un fumet con las cáscaras, esto es, pondremos las cabezas y las cáscaras de los langostinos cubiertas de agua en un caldero y lo llevaremos a ebullición y lo mantendremos hirviendo unos cinco minutos. Pasado ese tiempo retiraremos del fuego y batiremos todo ayudándonos con una batidora eléctrica. Lo dejaremos todo lo más desmenuzado posible y antes de guardarlo en un recipiente, lo pasaremos por un colador. Lo podemos guardar en nevera 1 día completo pero si no lo vamos a usar antes de ese día, entonces lo congelaremos y así nos podrá durar hasta 3 meses. Si hacemos un arroz con este fumet, el sabor está garantizado. Pero volvamos al salpicón. IMG_5702

IMG_5708Ahora lavaremos bien los pimientos, los abriremos y retiraremos las pepitas y las venas blancas. Los cortaremos en cuadraditos pequeños.IMG_5722

IMG_5728

IMG_5730En un recipiente ancho donde nos sea cómodo mezclar todos los ingredientes después, echaremos todos los trocitos de los pimientos, tanto rojo como verde.IMG_5732

IMG_5733Escurriremos la cebolla y la secaremos bien. La cortaremos en cuadritos también, intentando igualar el tamaño de los pimientos y las incorporaremos al recipiente de los pimientos. IMG_5735Cortaremos ahora los langostinos en dos, para poder llevarnos a la boca todos los sabores juntos y a la vez y los incorporaremos también al recipiente con el resto.IMG_5739

IMG_5740Picaremos ahora los palitos de surimi y los echamos con el resto.IMG_5743IMG_5742Y ahora llega el momento del aliño, el auténtico secreto de por qué gusta tanto este salpicón, así que les aconsejo seguir los pasos tal cual:

En un vaso de batidora pondremos los 150 mml de aceite de oliva virgen, 50 mml de vinagre de manzana y los 50 mml de vinagre de vino blanco. Un puñado de sal gorda, pero sin pasarse porque los langostinos al cocerlos ya contienen sal. Batiremos con batidora eléctrica y bañaremos todos los ingredientes que teníamos en el recipiente, mezclaremos bien y a la nevera a que se enfríe bien y se fundan los sabores con la vinagreta.

Y no dejen de bailar, se los recomiendo de veras….IMG_5752

3 comentarios en “SALPICÓN DE LANGOSTINOS

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s