BAHN MI (mi versión del bocata vietnamita)

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Este bocata nace de la curiosidad. Mi amigo Ramón, especialista en convertir el pan y sus rellenos en auténticas delicatessen me recomendó que investigara que los hiciera y que los probara y aquí les cuento el resultado que les adelanto,  fue espectacular. Me encanta convertir lo cotidiano en extraordinario y a medida que pasa el tiempo encuentro mucho más placer en las cosas sencillas a la par que huyo de la sofisticación y la complejidad. Esto me recuerda a una historia que me contaron hace poco y que sin quererlo dejó poso en mi memoria y llegó a enternecerme.

Por todos es conocida la “crueldad” de los niños, sobre todo todo cuando entran en la fase de pre adolescencia. Yo seguiré reinvindicando que esa “crueldad” responde a paramétros que copian de sus mayores y no a algo que se de por si solo por el hecho de ser un niño. La niña que les cuento es dulce y delicada en su aspecto. Con  unos ojos inquietos, mira constantemente todo lo que hay a su alrededor. Por casualidades de la vida que no vienen al caso, la niña estuvo jugando cerca de mis hijos y de mis sobrinas el pasado fin de semana. Sin ningún tipo de problema en un abrir y cerrar de ojos formaron una pandilla de lo más heterogénea, jugaron a esto y a aquello y a lo de más allá durante unas cuantas horas. Llegado el momento  de separarse, se despidieron y se hicieron guiños mientras expresaban su deseo de volver a verse pronto. A ninguno de los allí presentes nos quedó duda de lo bien que lo habían pasado. Pero al irse la niña alguien contó al resto que ésta,  lo estaba pasando mal. Que duda cabe que los niños también se ven afectados y recortados por la crisis, así que ella,  en menos de un año de buenas a primeras ha pasado a ser   la “apestada” de su clase y de sus grupo de amigas con las que había convivido en clase, año tras año desde que tenía 3,  ahora tiene 10.

Su ropa ha dejado de ser de marcas comerciales con potencia publicitaria,  los regalos de cumple que ella ofrece con tanta ilusión ya no están a la altura de la estética de la homenajeada por lo que  han dejado de invitarla. Sus libros que no estrenó este curso,  son motivo de mofa para el resto solo por el hecho de que alguien ya hubiera estudiado con ellos. Se burlan a diario de su semblante triste porque le preocupan las cosas y los problemas que están empezando a pasar en casa.  Su mirada de desconsuelo hacia ese micro mundo por ahora, por no llamarlo circo de los horrores,  la llenan constantemente  de estímulos que sabe que  por lo pronto,  ella no podrá alcanzar. Lleva sin compartir juegos en el cole desde que empezó el curso. Sus abuelos aportan el dinero necesario para no tener que cambiar a la niña de colegio pero sin adornos frívolos, superficiales y llenos de plasticidad.  Importante el dato también a tener en cuenta, la niña es una estudiante brillante.

Esta niña crecerá, madurará antes o después, será capaz de valorar lo que es importante en la vida y lo que no lo es. Sabrá reconocer rápidamente donde encontrar sus afectos y se entregará a quienes la quieren por lo que es, no por lo que pueda tener.  Será una mujer fuerte porque pronto ha conocido la crueldad, sabrá estar sola y sabrá mirar al mundo directamente a los ojos sin necesidad de que nadie le diga donde encontarlo porque desde muy pequeña habrán pretendido confundirla.

Pero el resto…. El resto me preocupa. Las co-protagonistas de esta historia a las que vemos como malvadas,  solo son víctimas y más aún si cabe,  que la propia protagonista. Estas no sabrán levantarse sin respaldo y sin apoyo que las proteja. Sin guardianes que las doten y las llenen de cosas innecesarias que llenen su tiempo y su mente para que no vean y busquen más allá. Para que no molesten,  mientras tengan en sus manos la canguro de la tableta, para que no haya riñas porque mi calzado no es de tal marca y salgamos todos juntos a la calle con la sonrisa en la boca y parezcamos una familia de las de portada de Hola!. Para que al celebrar el cumple lo hagamos en el sitio de moda y nuestro hijo/a pertenezca por derecho propio a la corte de borreguitos que estamos fabricando y sea un borreguito más, con su seña de identidad a fuego, desde su más tierna infancia.

Parece que la crisis todavía no nos ha enseñado nada…. Seguimos cometiendo los mismos errores, seguimos dando más importancia al tener que al ser. Así todo puede con nosotros, así seguimos creyendo que no somos capaces de cambiar el mundo. Ahora somos ovejas y seguimos criando borreguitos…. Sigue siendo más fácil gastar toneladas de dinero que malgastar nuestro tiempo y nuestra paciencia en criar seres humanos. Más caro el borreguismo pero mucho más venerado.

Este bocata es típico de la cocina de vietnamita, les animo a que lo investiguen, como hizo Ramón conmigo. Este que les dejo hoy, es versión propia inspirándome en todo lo que leí la semana pasada e intentando hacerlo con los ingredientes que tenía en casa. Al final fue una cena para dos de lo más fantástica y diferente. Con matices y sabores que nos sorprendieron mucho a los dos. La verdad que estoy deseando comerlo de nuevo…..

INGREDIENTES:

2 Panes tipo baguette

1 Zanahoria mediana

1 Cebolla morada pequeña

2 Rábanos

1 trozo de Pepino

300 grs de solomillo de cerdo (puede ser pollo o ternera)

Sala de soja

Vinagre de arroz

Azúcar morena

Salsa chili dulce

Mayonesa

Miel

Unas hojas de cilantro

MANOS A LA OBRA:

Cortamos en juliana el pepino, la cebolla morada, la zanahoria y los rábanos.IMG_6012

IMG_6013Los colocamos todos juntos en un recipiente y lo bañamos con vinagre de arroz, como si lo estuviéramos aliñando. Lo que queremos es que se maceren pero no que se enchumben. Además añadiremos una cucharada sopera de azúcar morena. Removeremos bien y reservaremos, siempre teniendo la precaución de remover de vez en cuando. IMG_6015

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Lo aliñamos como si se tratara de una ensalada

Lo aliñamos como si se tratara de una ensalada

Ahora vamos con la parte del solomillo el cual maceraremos también un ratito y esto es: cortamos en trocitos el solomillo teniendo en cuenta que será relleno de un bocata. Los pedazos que cortemos deben de ser fáciles de llevar a la boca.IMG_6018

Le echaremos a los pedazos de solomillo un generoso chorro de salsa de soja y un chorrito, este menos abundante, de miel y dejaremos macerando unos 20 minutos.

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Pasados los 20 minutos calentaremos bien una sartén antiadherente y cuando esté bien caliente incorporaremos los trozos de solomillo y lo saltearemos bien a fuego medio. También en este momento pondremos ya a escurrir las verduras que habíamos reservado en el vinagre.

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Si finalmente utilizan carne de cerdo, recuerden que debe de quedar muy bien hecha.

Ahora ya iremos abriendo nuestro pan,  retiraremos el exceso de  miga para que quede bien colocado nuestro relleno, por un lado untaremos mayonesa

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IMG_6024Por el otro lado del pan, untaremos salsa chili dulce (yo la conseguí en El Corte Inglés) pero la pueden encontrar en cualquier supermercado oriental.IMG_6025

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IMG_6027Una vez esté bien hecha la carne, rellenaremos colocando por el lado más hueco del pan y a lo largo de éste.IMG_6029

IMG_6031Por encima de la carne, colocaremos las verdurasIMG_6032Y como toque final, le picaremos unas hojitas de cilantro y las colocaremos por encima de todo el rellenoIMG_6030

Cerraremos con la otra tapa del pan y listo para apretar y llevar a la boca. Deliciosa la explosión de sabores……Y sencillo, muy sencillo.IMG_6034

 

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