PATÉ O TERRINA DE PUERROS

Aquí va hoy una entrada por puro capricho de mi madre. Ella, hace unos cuantos meses, salió a cenar con unos buenos y grandes y amigos y probó esta receta. Quedó fascinada. Hasta aquí uno puede pensar que todo es positivo: sales a cenar con grandes amigos, lo que pruebas te gusta y suma y sigue porque llegaron a las tantas…. Pero puede ser que todo esto nos lleve a un lado oscuro. Al día siguiente me llamó para contarme con todo lujo de detalles la experiencia, que si el sabor,  que si la sensación, la presentación y si la dejo me dice hasta el precio. Y aquí quería llegar yo -Hija mía, vete una noche porque yo se que tu, eres capaz de sacar la receta y hacerla…. Y claro una es obediente (según la naturaleza del mandado).

Tardé unas cuantas semanas (mi madre me lo seguía recordando a diario, si, si, a diario) pero allí que fuimos una noche. Probé, me encantó, repetí y desde ese momento no hay asadero, fiestita en casa o picoteo en que no la prepare. Triunfa la receta, de paso triunfa la cocinera que nunca viene mal una duchita de autoestima y todos felices, hasta mamá con su característico – ¿No te lo decía yo?.

No se crean, contentar a mi madre no es tarea fácil. Exigente y sincera como pocas, pero con los años tengo mis trucos, no se resiste a mis abrazos, a mis piropos cuando la veo y la aprieto y ahora tengo en mi arsenal esta terrina de puerros…

Así que ayer tocó asadero, tocó hacer la terrina (o el paté, a mi madre le gusta que le diga paté). Queda genial sobre un trozo de buena carne, queda genial untado con pan, queda genial hasta acompañando una tortilla francesa… Y lo más genial de todo es partirlo y compartirlo, rodeada de gente súper divertida con la que pasé el día de ayer. Hacía tiempo que no reía tan seguido, tanta veces y a carcajadas. Gracias chicos, nos hicieron pasar un día precioso y Pablo aún no ha cerrado la boca….

Les dejo la receta, es fácil, es sencilla, es rica, es sana… En fin, no voy a dar la lata como mi madre pero no pierdan las dos semanas que yo perdí sin probarla.

INGREDIENTES:

3 Puerros, solo la parte blanca

200 mml de Leche Evaporada

2 Huevos

1 brick de Nata líquida para cocinar

Sal

Pimienta negra

VAMOS A ELLO

Lavamos bien los puerros y le quitamos las hojas verdes. Cortamos en rodajas y se nos va quedando el puerro en pedacitos.

En una sartén y con muy poca aceite, salteamos los puerros, hasta que queden algo más blandos y procurando que no lleguen a quemarse.

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Una vez salteados, los colocamos en el vaso de una batidora o la turmix y vamos incorporando el resto de ingredientes.

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Echamos la leche evaporada (200 ml, la mitad de una lata normal), el brick de nata (suele ser el tamaño pequeño) y los dos huevos.

Aderezamos ahora con la sal y la pimienta negra, yo por gusto prefiero ponerle más de pimienta que de sal.

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Y a batir hasta que quede todo perfectamente integrado y a penas se vean trocitos de puerro.

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Se nos debe quedar algo así como un líquido amarilloso y algún hilo de puerro se quedará inevitablemente.

Ahora viene el cómo hacerlo. Y será al horno, al baño María. Así que vamos precalentando el horno a 180, calor arriba y abajo y si tiene función de ventilador, NO LA PONDREMOS. Así que disponemos en una fuente para horno que primero vestiremos con papel vegetal para horno y lo forraremos entero. Volcaremos después toda la mezcla y ese recipiente lo meteremos dentro de otro, que este segundo sea más grande que en el que hemos volcado la mezcla.

Ese segundo lo llenaremos de agua hasta la mitad y meteremos el primero dentro. Cuidado que no le caiga agua al recipiente que lleva la mezcla.

Y al horno, durante 40/45 minutos, en la misma temperatura que hemos calentado el horno, 180, calor arriba y abajo. El punto nos lo dará el cuchillo que meteremos en el centro y debe de salir limpio. Yo normalmente realizo esta operación, pasados los 35 minutos y ya voy mirando cada 5 minutos.

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¿Ven la marquita del cuchillo???

Ahora debemos dejar que se temple a temperatura ambiente, dentro del otro recipiente con agua incluso. Pasados 1 hora más o menos, ya sacaremos y desmoldaremos con cuidado, dándole la vuelta cual tortilla.

Se puede comer templado, caliente e incluso frío de nevera. De todas las maneras está rico, quizás lo que varíe sea la textura, más firme frío y más suave tibio o caliente. A disfrutarlo y a reírse mucho que es la mejor terapia, te pase lo que te pase….

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SALMON EN PAPILLOTE

IMG_4377A mi chico le chifla el salmón fresco. El ahumado también le sienta de maravilla pero uno fresco asado de cualquier manera,  es uno de sus manjares. Así que después de hacerlo infinidad de veces a la plancha, en salsa Teriyaki, con soja, asado…. Descubrí esta fórmula y nos abonamos toda la familia al completo. Suave y delicioso. Y encima, como todas esas recetas que a mi me gustan, súper sencillo de hacer. Eso sí, no quedó ni para el gato aunque en casa lo que tenemos es un perro pero es tan buena (perrita) que si tiene que comer pescado es capaz de ladrar con un dulce Miauuuuuu, cualquier cosa con tal de que algo de lo que le llega a su desarrollado olfato se caiga de la mesa y en un visto y no visto acabe en su boca. Desde que tenemos perro, mis hijos dicen que no hace falta barrer. Yo en mi guerra conmigo misma por demostrarle al sexo masculino de la casa que nosotras somos igualitas a ellos, el palo de barrer es tarea eminentemente masculina. Si es que a eso se le puede llamar barrer…. Mi hijo el pequeño, una vez termina de cenar, recoge su plato y lo lanza desde arriba al fregadero, vuelve a la mesa y sacude con sus manos las  migas varias hacia el suelo, no si antes depositarse éstas en la silla con lo que él, diligente, repite la acción y las sacude hasta el suelo. Terminada la tarea grita:- Canelaaaaaaa!!!!! ven!!!!!. (así se llama nuestra perrita) y Canela veloz,  acude a la voz de su único amo en ese momento. Recoge las migas del suelo y mi hijo tan contento y Canela más todavía. Mi hija, la mayor que sí que reliza el proceso  de recogida con exquisita obediencia, me mira atenta cuando observo asombrada al caradura de su hermano pequeño y me dice paciente y convencida:- Mamá, nunca vas a conseguir que lo haga de otra manera…… Es interesante apuntar que los ojos de mi hija se clavan en los míos, directos y francos, como cuando uno mira a sus hijos y quiere que las cosas les queden bien claritas. Pues no se lo van a creer y por muy raro que les parezca, en ese momento me acuerdo de Marisa Paredes (actriz espectacular) en una entrevista para El País Semanal, donde decía que a las mujeres nos las dieron con queso cuando nos hablaron de luchar por la igualdad de los derechos entre sexos. Decía, muy inteligente por cierto, que las mujeres ahora tenemos el doble de presión y el doble de trabajo y probablemente la mayoría, ganando la mitad. No voy a ser yo la que haga de mi capa un sayo, sencillamente si hace falta barrer, barre el que ensucia pero desde tan chiquitos, que distintos que barren. Total que el hecho de tener perro en casa (deseo de la niña) a quien le ha venido estupendamente bien es a los dos varones menudos de nuestra familia…. y casualidad o no, la perra también es hembra.

INGREDIENTES:

1 Lomo de salmón fresco (se  puede hacer también con medallones, filetes pero con cuidado en los tiempos de cocción)

1 Puerro

1 Limón

Aceite de oliva

Sal gorda

Papel de aluminio

MANOS A LA OBRA:

Como los previos se hacen en un santiamén, primero que nada pondremos a precalentar el horno a 180º calor arriba y abajo, sin ventilador.

Cogeremos el papel de aluminio, por lo menos del doble del tamaño del lomo del salmón y lo extenderemos bien sobre una superficie plana. Sobre éste, colocaremos el lomo de salmón poniéndole especial atención a la parte de papel de aluminio que queda libre ya que nos tiene que dar para luego empaquetar el lomo de salmón, como si fuera un paquetito de regalo.IMG_4365Sobre el salmón verteremos un chorro de aceite de oliva y lo repartiremos con ayuda de un pincel de cocina sobre toda la superficie del pescado.

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IMG_4368Partiremos ahora el limón a la mitad y exprimiremos solo una de las partes, repartiendo el zumo extraído por toda la superficie del salmón.

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IMG_4370Cortaremos ahora la parte blanca del puerro en juliana (esto es, en tiras finas) y las repartiremos también por los laterales del salmón.

IMG_4373Rectificaremos el punto de sal, con sal gorda (cuidado que el salmón es algo salado)

IMG_4372Y procederemos ahora a cerrar bien el salmón con el papel de aluminio sobrante. Este parte es muy importante ya que debe de quedar bien cerrado.

IMG_4375Introduciremos el “paquete” de salmón envuelto en papel de aluminio en el horno, mantendremos la temperatura en 180º calor arriba y abajo. En este caso la cocción tardó 18 minutos (en seguida, eh?) y quedó perfecto y con todo su jugo, pero el mismo papel de aluminio comienza a inflarse ligeramente cuando ya está en su punto justo de cocción. Tengan en cuenta que si lo hicieran en medallones o en filetes, los tiempos de cocción se reducen considerablemente.

Ahora queda disfrutarlo…. En familia y teniendo claro quién barre después, sabe a Gloria Bendita.

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FLAN DE PUERROS (con queso y bacon)

IMG_3454Como mami de tres peques hoy es un día muy especial en casa…. Ellos vinieron corriendo a la cama, demasiado temprano para ser domingo la verdad pero quien puede resistirse a esos besos y abrazos tan dulces. A la porra que sea un día comercial, es un día tan especial para ellos y lo viven con tanto entusiasmo que es imposible no rendirse y seguir la corriente de fiesta que me contagian. Llevan semanas preparando en el cole una sorpresa para mami y aunque acompañé y ayudé a cada uno de ellos a hacer acopio de los materiales, no me esperaba que sus manualidades me fueran a emocionar tanto. Todas me tocaron el corazón y allí, todos en la cama juntitos con sus trabajos y sus abrazos, sentí que me sobraba el resto del mundo. Maravillosa sensación. A pesar de estar rendida y de que eran las 08:00 de la mañana. El sábado me había acostado tardísimo, habíamos celebrado en casa la fiesta de los 11 años de mi hija la mayor. Acabé exhausta, 13 niñas a la vez no es tarea fácil. Pero ella está tan contenta que hace que yo me vea las ojeras, ni lo pelos de loca, ni los pies hinchados de las carreras por casa…. Me quedo con lo importante, ella es una niña feliz con sus once añitos ya. Maravillosos once años. Maravillosa ella entera.

Así que a seguir la corriente y a pensar también en mi mami, ella a la que le debo tanto, que le debo todo pero que nunca he sentido deuda alguna. Solo gratitud y además una gratitud cada vez más inmensa a medida que va pasando el tiempo. Tópico o no, mi madre es la mejor madre de este mundo. El abrazo más reconfortante, los cariños y la ternura más exquisita y deliciosa. Los consejos más certeros, aunque duelan y después no le haga ningún caso….. No tiene bola de cristal, pero me gana siempre las batallas. Es la silla al lado de mi camita cuando me daban crisis asmáticas y solo era un niña. Es la comida más sabrosa. El reposo más idóneo, mami siempre llega a tiempo. Es mi conciencia en voz alta, me conoce mejor que yo misma. El aire más puro en la ansiedad. El olor del hogar, ese donde siempre nos encontramos y estamos a salvo aunque de puertas para fuera haya estallado la guerra. Darle las gracias, es decirle poco. Prefiero decirle que la quiero como a nadie y por encima de todo, de esta manera puede que me acerque un poco más a lo que ella merece. Esto sumado a una recetita de verduras y ya me la gano del todo. Porque a ella también le debo mi afición a la cocina y mi amor absoluto e incondicional a las verduras. Este es un flan sencillo, delicado y delicioso.

INGREDIENTES:

3 Puerros

2 Huevos

250 mml de leche (puede ser entera, semidesnatada o desnatada)

2 cucharas soperas de harina simple de trigo

150 grs de bacon

150 grs de queso ( de los que gratinen bie, Gouda, Parmesano, Masdam, etc)

Sal y pimienta negra molida

VAMOS A EMPEZAR QUE YA VERÁN QUE RICO….

Vamos encendiendo el horno, a 200º calor arriba y abajo sin ventilador y así ya lo tendremos calentito para introducir nuestro flan cuando terminemos los previos. Ahora cogeremos de los puerros la parte blanca y los cortaremos en trocitos que sean menudos. IMG_3456Una vez cortados, pondremos medio de litro de agua a hervir con un poco de sal gorda y cuando suelte las burbujas introduciremos los trocitos de puerro y los tendremos cinco minutos al fuego, dentro del agua hirviendo. Al introducir los puerros, el agua dejará de hervir, pero contaremos los cinco minutos igualmente desde que los introducimos. Lo que queremos es que la consistencia del puerro sea al dente, dado que luego llevará más tiempo de calor en el horno. Una vez pasado los cinco minutos los dejaremos en un colador escurriendo el agua. IMG_3472Mientras pasan esos cinco minutos y para sincronizar la receta y que no se nos haga pesada, usaremos un bolw grande para que nos sea cómodo batir y mezclar los ingredientes. Esto lo haremos por este orden:

Batiremos primero los dos huevos.IMG_3460Un vez batido, incorporaremos el vaso o los 250 mml de leche y batiremos y mezclaremos bien.IMG_3461_2Ahora las dos cucharas soperas de harina. La incorporaremos ayudándonos de un tamizador o en su defecto con un colador para evitar que se nos forme grumos. Volvemos a batir para incorporar bien todos los ingredientes que hemos ido añadiendo.IMG_3462Ya casi acabando…. Ahora incorporaremos el bacon y el queso y mezclamos y mezclamos. Una vez todo esto añadido y para acabar, introduciremos los puerros que se estaban escurriendo y sal pimentaremos al gusto.IMG_3463IMG_3464

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IMG_3476IMG_3470IMG_3471Y ahora viene el montaje para que nos salga correctamente la textura de flan. Cogeremos una fuente apta para horno y la llenaremos de agua hasta la mitad de sus capacidad. Para elegirla deberemos de tener en cuenta que sea más grande que la fuente donde vayamos a hacer nuestro flan ya que este debe de ir dentro del otro recipiente (al baño María).

Este es el recipiente más grande que llenaremos de agua hasta la mitad

Este es el recipiente más grande que llenaremos de agua hasta la mitad

 

En este redondo, colocaremos nuestra mezcla para el flan.

En este redondo, colocaremos nuestra mezcla para el flan.

El redondo, más pequeño, deberá de ir dentro del otro. Antes de incorporar la mezcla del flan dentro del molde redondo, debemos de untar este con mantequilla para evitar que se pegue el flan y después sea difícil de cortar y servir.IMG_3475Una vez preparado, volcaremos la mezcla y ambos recipientes los introduciremos en el horno (ya caliente) durante 25 minutos temperatura 200º calor arriba y abajo. Pero como cada horno es un mundo, pasados los primeros 20 minutos estaremos atentos y cada poco introduciremos en el centro del flan un cuchillo y estará listo cuando el utensilio salga limpio.

Una vez hecho, sacaremos los dos recipientes del horno pero no sacaremos el que contiene el flan del que contiene el agua, hasta pasado unos 10 minutos, ya que esto ayudará a que la consistencia sea más cremosa, pero firme a la vez.

Fuera del horno, los dejaremos así unos 10 minutos

Fuera del horno, los dejaremos así unos 10 minutos

Y ya listo para saborearlo.

Y felicidades hoy y todos los días a las mamis de este planeta, porque el hecho de serlo ya las convierte en valientes y especiales.  A todas y cada una de ellas.

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RISOTTO (de puerros y gambas) con galletitas de parmesano

IMG_3316Mi luna de miel fue en Italia. Estuvimos en Roma, Florencia y Venecia. El recuerdo es inolvidable no solo por el motivo del viaje si no porque Italia  así sin más, te da todo lo que esperas de ella y multiplica el efecto. Me apasiona el arte, así que era como estar permanentemente en un museo. Desde el ruido y el divino caos de Roma (el paseo por el Trastevere será algo que les cuente a mis nietos, si algún día los tengo), hasta la serena Florencia con sus empedrados y sus rincones que por mucho que los hayas visto en fotos, no te dejan cerrar la boca, sorprenden y vaya que si sorprenden. Cuando me vi en el Ponte Vecchio me emocioné, las lágrimas brotaron así sin más y la gente me miraba y yo me sentía tan feliz que me importaba un bledo lo que pensaran. Venecia fue el destino final del viaje, me decepcionaron algunas cosas y me asombraron otras. No pude montar en góndola, los gondoleros estaban en huelga. Los canales habían crecido y la ciudad no olía muy allá que digamos, el hotel donde nos alojamos parecía un burdel de la España de post guerra, paredes, suelo y techo en moqueta roja aterciopelada de capitoné. Para entrar al baño, teníamos que ponernos de perfil, cerrar, arrimarte a la pared y abrir despacio para no quedarte encajonado en medio. Una vez pasabas la gymkana de acceso, no había bañera ni plato de ducha. A modo de spa minimalista un desagüe en el centro, eso sí con su caída de agua correspondiente. Encima del lavamanos, dicho sea de paso manos liliputienses te las tenía que lavar de una en una, colocabas el gel, el champú y la crema suavizante. Encima del wáter, la toalla, que acababa empapada para luego tardar en secarte una media hora más…. En fin, divertido si que fue. Cada día ingeniábamos un nuevo método para entrar y salir del baño sin sufrir percance alguno. Ya para percances mi alergia a la moqueta. Cada mañana salíamos del hotel y mi cara parecía la de una plañidera recién salida de un velatorio. Más o menos hasta el mediodía, no recuperaba el tamaño normal de mis ojos y las bolsas de debajo regresaron conmigo a España. Pero Venecia es fabulosa y de los tres sitios, sin duda fue donde mejor comimos!. Por que como se come en Italia!!!!!. Recuerdo que descubrimos una pizzería pequeñita, de lo más romántica al más puro estilo de la peli La Dama y el Vagabundo (recuerdan esa peli?, los dos perritos luchando por el spaguetti?) su toldito, sus mesitas de hierro forjado pequeñas y redondas, sus sillas pegaditas, así que tenías que estar muy al ladito de tu chico. El vinito, la humedad de Venecia que hace que te arrimes aún más que lo que las sillas ya te juntan…. Y qué pizzas y que pasta y que risottos…. Al poco de regresar,  ya tenía síndrome de abstinencia y tenía que aprender a cocinar risottos. Si o si. Librería y a estudiar, métodos, técnicas, programas de cocina italianos a través del Canal Cocina y a practicar con mis conejos de indias (mi marido y mis hijos). Una vez obtuve varios aprobados seguidos, me lancé a la piscina y lo empecé a cocinar para amigos y familiares, como éste que hoy les traigo. Lo hice el domingo para Félix y Patricia (son más que amigos, son la familia que uno elige) ellos encantados y yo a seguir probando  mezclas. Nosotros felices de compartir tiempo con ellos, la verdad es que nos sucede algo curioso cuando pasamos tiempo juntos (faltaban 2, Luis y Conchi, ella estaba agripada que espero que ya estés mejor guapa) no paramos de reírnos, a parte de ser parte de nuestra familia, cuando estamos los 6 juntos el tiempo se detiene, los problemas dejan de existir y uno se siente en casa. Es el misterio, son los pilares de una casa sin paredes. Son amigos que hacen que sientas el hogar cuando estás a su lado y que sobra todo lo demás.

INGREDIENTES: (este es para 6 personas, súper importante las cantidades, aquí no vale el ojo y si es para más o menos gente aplicaremos la regla de tres: matemática pura)

500 grs de arroz arborio. Mucho cuidado con esto, porque para poder hacer risotto, tiene que ser el tipo de arroz apto para ello, el arroz debe de ser como una perla, el centro debe ser más blanco que los bordes. pero para no volverles locos los tres tipos de arroz para hacer un buen risotto son: arborio, carnaroli o vialone. El arborio es el más común en cualquier supermercado.

1 litro y medio (1y1/2) de caldo. el sabor del caldo dependerá del sabor que le queramos dar al risotto. Este es de puerros y gambas, así que utilicé 1 litro de caldo de verduras (del sobrante de líquido del puré, recuerdan?) y 1/2 litro de fumet (el de las cáscaras de las gambas, receta de fideúa) y los mezclé y los puse a calentar juntos.

1/2 cebolla, slo le puse media porque el puerro tiene un sabor parecido (son familia), si no le pusiéremos puerro, la cebolla se utilizaría entera

1 Puerro, solo la parte blanca

120 grs. de mantequilla que dividiremos en dos partes, por un lado utilizaremos 80 grs y por otro, 40 grs, ahora les explicaré cómo.

200 grs de queso parmesano

Sal gorda

Pimienta negra

PREPARANDO INGREDIENTES:

Cuando preparo un risotto me encanta ir disponiendo todos los ingredientes como si fuera a grabar un programa de televisión. Empiezo cortando la media cebolla muy picadita y el puerro en tiras. El litro y medio de caldo ya lo tendremos caliente y lo mantendremos al fuego, sin que llegue a hervir, durante todo el proceso. Es muy importante que el caldo esté caliente cuando vayamos a utilizarlo.

IMG_3292IMG_3294IMG_3295Cogemos la mantequilla y la disponemos en dos cuencos por un lado 80 grs y por otro, los 40 grs restantes hasta completar los 120grs de mantequilla.

IMG_3296Sobre el fuego que vayamos a cocinar el risotto colocaremos un caldero chato, con buen fondo (importantísimo) para que el calor se reparta por igual y el caldo no empiece a desaparecer antes por un lado que por otro. Ponemos los 80 grs de mantequilla y dejaremos que se derrita la mantequilla sin que se queme. Siempre cocinaremos a fuego medio durante toda la cocción del risotto. No debemos utilizar caldero de poco fondo, porque el caldo desaparecería más rápido y no se terminaría de hacer el arroz.

Una vez la mantequilla esté derretida, incorporaremos la cebolla (picadita) y la haremos en la mantequilla hasta que esté transparente. Una vez conseguido el punto de la cebolla, incorporaremos las tiritas del puerro y las saltearemos junto con la cebolla y la mantequilla. El puerro no debe hacerse demasiado, lo saltearemos unos 3 minutos, la consistencia debe ser al dente, algo crujiente.

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Cuando tengamos conseguida la consistencia ideal del puerro, incorporaremos el arroz y lo rehogaremos con el puerro y la cebolla, removiendo bien para que el arroz se impregne de la mantequilla y del sabor de la cebolla y el puerro.

IMG_3298 Con esto conseguiremos que el grano de arroz se tueste por dentro. Los italianos a esta parte la llaman tostatura (pura poesía si lo dicen ellos eh?). Pasados unos pocos minutos escucharemos que los granos de arroz comenzarán a crepitar y justo en ese momento iremos incorporando el caldo.

Tostatura

Tostatura

Muy importante, el caldo del risotto se va añadiendo cazo a cazo ( al ruido que resuena en el pimer cazo de caldo, lo llaman sospiro). Cada vez que echemos caldo, removeremos suavemente el arroz y daremos vuelta. La cantidad de caldo que echemos cada vez, debe ser la que cubra el arroz, en ningún caso que lo  rebose. Cuando veamos que el caldo empieza a desaparecer y antes de que absorba el caldo por completo, repetiremos proceso y volveremos a echar a cazos el caldo. Volvemos a mojar todo el arroz y volvemos a remover con suavidad. Lo más importante: que el arroz no se quede seco en ninguna parte del proceso de cocción, siempre tiene que tener esa consistencia parecida a como si estuviéramos haciendo una crema.

Cubriendo de caldo pero que sigamos viendo los granos de arroz

Cubriendo de caldo pero que sigamos viendo los granos de arroz

Así iremos añadiendo el litro y medio de caldo, durante los 18 minutos que dura la cocción del arroz (arborio) y nunca más de 20 minutos.

Cuando hayan pasado 13 minutos, echaremos los cuerpos de las gambas, crudos pero sin cáscara y removeremos, siempre con suavidad.

IMG_3313IMG_3314En el momento de echar las gambas, vamos encendiendo el horno a la máxima potencia calor arriba y abajo con ventilador si lo tuviera, para hacer las galletas de parmesano. Precalentaremos el horno durante cinco minutos. Tengan la precaución de sacar desde el principio la bandeja de dentro del horno, ya que sobre ella colocaremos un papel de horno (vegetal) o en su defecto papel de aluminio, para hacer las galletas sobre ella.

Sin perder de vista el arroz, removiendo y echando los últimos cazos de caldo ya, iremos rayando los 200grs de queso parmesano.

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Haremos montoncitos de queso rayado sobre el papel colocado sobre la bandeja de horno y los aplastaremos con una cuchara.

IMG_3300Para las galletas solo usaremos la mitad de los 200grs de queso rallado parmesano, el resto lo utilizaremos para dar el último toque a nuestro risotto.

IMG_3302Pasados los 5 minutos de calentamiento de horno, meteremos la bandeja con lo que luego serán las galletas y las tendremos a 200º arriba y abajo, durante cinco minutos más.

Ya casi que habrá pasado el tiempo para apagar nuestro risotto. Importante, pasados los 18 minutos de cocción y ya agotado el caldo de nuestro caldero, incorporaremos la mantequilla que teníamos reservada y removeremos con mucha suavidad, también incorporaremos el resto de queso parmesano. Probaremos y salpimentaremos al gusto. Taparemos ligeramente, no del todo, y dejaremos reposar durante cinco minutos antes de servir. Importante la mantequilla y el parmesano se incorporan cuando ya lo hayamos apartado del fuego. A este proceso lo llaman mantecare (más poesía)

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Tiempo suficiente el del reposo, para sacar nuestras galletas del horno. Levantaremos con suavidad del papel y con mucho cuidado de que no se nos partan y las reservaremos hasta el momento de servir el risotto.

Deben quedar así: doraditas

Deben quedar así: doraditas

Ya reposado, serviremos la ración en un plato y a modo de conquista clavaremos una galleta de parmesano en la parte más alta….

La vida es bella, bella

La vida es bella, bella